Tamarisalsa, cuando no sepas el camino solo sigue caminando

Es muchas veces impredecible hacia donde te lleva el destino cuando tienes la necesidad de desarrollar algo, que al principio no lo vez como una empresa, ni como algo que te llevara a una libertad financiera, términos que a lo largo de el camino, vas aprendiendo e incorporando a tu léxico, pero no necesariamente son los que te impulsan a iniciar algo. La simple necesidad de vender, generar y tener que comer, son los mas fuertes catalizadores para que empujes una idea.

 

Sin olvidar, el impulso o apoyo que tiene uno en su casa, de perseguir y conseguir algo que no tienes, o algo que quieres obtener sin forzar a tus papas a que te lo compren, cuando eres joven y empiezas a tener la necesidad de "comprarte tus cosas", y vez que en tu casa hay otras necesidades, te empujan a acercarte a mi mama en este caso, para hacer "algo" que pueda vender, algo que pudiera ofrecer para conseguir un poco de ingreso y así traer dinero en la bolsa. Esa inquietud es la que inicio todo mi camino en el mundo que hoy mencionamos como empresarial.

 

Cabe mencionar que si la idea de iniciar algo y que iniciar, el gusto por el comercio, el impulso aprender a vender, atender clientes, etc., fueron de mi mama, de mi papa obtuve la fortaleza de terminar lo que iniciara, de que por mas dolor que tuviera, por mas cansancio que hubiera, el compromiso aceptado, era mas importante, muchas veces poniendo el compromiso hecho con otras personas primero y antes que cualquier compromiso que tuviera uno personal. A ayudar en la casa sin esperar nada a cambio, ya que eras parte de la familia y se tenia que ayudar a la familia. Todo eso y mas detalles que se pueden pasar, son los que te crean el carácter, aguante, resilencia, etc., que se requieren para la vida adulta que te espera en años por venir.

 

En ese tumulto de emociones, de querer cosas y de buscarle como conseguirlas, sale la idea de hacer dulces de tamarindo; una idea que sale de una receta que tenia mi mama en un recetario de su mama, mi abuela, que siendo de Tabasco el tamarindo se daba en el patio trasero de su casa, de esa forma es como inicio mi primer intento de negocio, dulce de tamarindo con azúcar y chile, para vender en la escuela (preparatoria 1994), y mis compañeros mis primeros clientes.